EL PROTOCOLO

    El Protocolo de las Cuatro Puertas

    El protocolo tiene cuatro puertas y ninguna es un paso numerado.

    Enfoque va primero en la práctica. Interrupción y Reescritura funcionan juntas. Excavación es opcional, y decir que es opcional no es una concesión: conocer el origen de un patrón no es lo mismo que detenerlo.

    La primera puerta

    Enfoque

    Ver el patrón mientras está funcionando, en lugar de describirlo muy bien después. El trabajo es físico: aprender la señal que tu cuerpo produce antes del comportamiento, para que el patrón deje de ser un rasgo tuyo y pase a tener hora de inicio.

    La segunda puerta

    Excavación

    Encontrar La Habitación Original, el lugar donde se instaló el patrón, y sacarlo a la luz. Baja la vergüenza y explica la forma. Es la única puerta opcional.

    La tercera puerta

    Interrupción

    Romper el circuito dentro de la ventana, en voz alta. Tres a siete segundos entre la señal del cuerpo y el comportamiento, y adentro de esa ventana el circuito todavía no se comprometió. Todo lo demás del protocolo existe para que esta puerta se pueda usar.

    La cuarta puerta

    Reescritura

    Instalar el comportamiento que va donde estaba el patrón: pequeño, concreto y disponible dentro de los dos minutos siguientes. Se mide en repeticiones y no en convicción. No estás construyendo una creencia, estás construyendo memoria muscular.

    Ninguna de las cuatro puertas está detrás de un pago. La ventana es la parte que más se cita del método y es la que se entrega entera, siempre.

    EL ARCHIVO

    Este protocolo es el mismo en los nueve expedientes. Lo que cambia es la señal del cuerpo con la que empieza.

    Qué hay en español

    9 PATRONES  /  4 PUERTAS  /  SIN PAGAR NADA